Duarte, Hospital General, universidades, obra pública: Tercera entrega de la ASF

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Fue entregado a la Cámara de Diputados el informe final de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) sobre su tercera entrega de la Cuenta Pública 2016, con una observación de irregularidades de un total de 104 mil 241 millones de pesos en el gasto.

El encargado del despacho de la ASF, Juan Javier Pérez Saavedra, dijo que las revisiones de cumplimiento financiero realizadas incluyen una auditoría con enfoque de desempeño, dos de inversiones físicas, tres forenses, cuatro de tecnologías de la información y comunicaciones, cinco de control interno, así como seis de gasto federalizado.

La mayor cantidad de recursos observados corresponden a Veracruz con 19,728 millones de pesos; Nuevo León con 9,841 millones; Estado de México, 7,634 millones; Michoacán, 6,246 millones; y Tamaulipas, 5,437 millones de pesos.

Veracruz- Javier Duarte

La ASF reveló nuevos desvíos por 4,700 millones de pesos de ocho fondos destinados a la construcción de infraestructura en municipios, escuelas y seguridad pública. Los desvíos durante el gobierno de Javier Duarteson históricos, nadie había registrado montos tan altos desde el 2000, cuando se creó la dependencia.​

El daño al erario público en 2016 se suma a los 14 mil millones de pesos que fueron identificados en la primera y segunda entrega individual de la ASF en junio y octubre del año pasado, respectivamente.

En total, durante la cuenta 2016, hay un presunto daño patrimonial por más de 18 mil millones de pesos en casi la totalidad de los fondos federales destinados a Veracruz.

Hospital General de México

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En la tercera entrega de la ASF de la Cuenta Pública 2016, la Auditoría también dio a conocer que el Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” no acreditó gastos por compra de medicamentos, combustibles y ropería por 141, 935 mil pesos y que 74 equipos con un valor de 39 mil 659 pesos no operan a pesar de que los contratos aseguran que el proveedor se comprometía a dejarlos funcionando.

En 2016 la Secretaría de Salud pagó 1 millón 242 mil 700 pesos a médicos residentes sin tomar en cuenta las altas y bajas ni las incidencias, además les otorgó prestaciones que no correspondían a su antigüedad y tampoco comprobó la recepción de “vales de despensa de fin de año” que alcanzaron un monto de 22 mil 600 pesos.

A estas irregularidades se suma la queja de un proveedor que reclamó un adeudo por 165 mil 400 pesos desde hace dos años por concepto de regularizaciones del Seguro Popular y Oncología sin contar con la validación de las facturas.

Obra pública y universidades públicas

El encargado de despacho de la ASF, Juan Javier Pérez, informó que las acciones de mayor riesgo detectadas tienen que ver con la aplicación de la Ley de Adquisiciones, es decir, la contratación de obra pública y donde la “excesiva discrecionalidad” fue la regla.

Ello, dijo, “propicia condiciones para la comisión de irregularidades, ya que no se cuenta con los controles mínimos contemplados en los procesos de licitaciones públicas”.

Esos esquemas, añadió, han sido utilizados por universidades públicas como presuntas proveedoras de bienes y servicios. No obstante, en revisiones practicadas para la Cuenta Pública 2016 se identificó que las empresas subcontratan a empresas paraestatales de entidades federativas y, en ocasiones, de la propia Federación, para hacer el servicio ofrecido.

Al hacer una revisión a los informes individuales se advirtió esa situación por parte de la Universidad Tecnológica de Campeche; la Universidad Politécnica de Francisco I. Madero, así como la Universidad Politécnica de Chiapas.